Tejidos de Guatemala
En este país de Centroamérica, las artesanías, pero especialmente los trajes indígenas son obras de arte. El color, los diferentes tipos de telares y el significado que tienen estas prendas. El infaltable regateo en los mercados.
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Deambulando por las calles y mercados guatemaltecos, una pregunta vendrá por si sola al ver los tan bellos y coloridos trajes bordados que por igual llevan hombres, mujeres y niños. Estos tejidos indígenas son una acabada expresión de la cultura y religiosidad de este país. Con la trama de colores, diseños y símbolos; estos tejidos están ligados a una visión del mundo. El origen de estos trajes no esta muy definido, por dibujos hallados en vasijas y estelas, se sabe que los Mayas que habitaron Guatemala se vestían de acuerdo a su categoría social dentro de su comunidad. Por supuesto que los colores también tienen su sentido: rojo, blanco, amarillo y el negro remiten a los tonos sagrados de la vida, la guerra y la muerte.
Cuando vemos esos colores vibrantes y sabiamente combinados plasmados en dos cultivos que también llegan desde lejos: el arbusto de nombre henequén y algodón. La lana y la seda fueron introducidos por los conquistadores en sus viajes, hoy se ha extendido el uso de fibras sintéticas
Así que si deambulamos por los coloridos mercados de Guatemala, nos detenemos frente a estas telas tan exquisitas. Debemos saber que para su confección fueron empleados telares de pie y de cintura y existen más de 11 técnicas de tejido. Las formas y sus colores se ajustan a reglas de cada comunidad Maya. Cada uno de sus bordados tiene un sentido, al igual que en el pasado, cuando el refinamiento de los tejidos y las joyas indicaban la condición social. Los tzutes ceremoniales (esos pañuelos que se llevan sobre la cabeza y los hombros) en Chichicastenango tienen bordados animales bicéfalos, muy presentes en la mitología maya. El huipil, la blusa de las indígenas, no solo es una obra de arte. Además, esta indicando donde nació la mujer que lo usa, sus virtudes de tejedora y si es o no casada.
Para elaborarlos usan dos tipos de telar: el de cintura o de palitos, y el de pie. El primero, también llamado mecapal, es de origen prehispánico y también el más tradicional. Lo usan exclusivamente las mujeres, quienes para ir trazando los diferentes diseños se valen del sistema “pepenado”, este sistema consiste en ir levantando, por medio de una aguja de hueso o con los mismos dedos, un número de hilos de la urdimbre para ir intercalando hilos de diversos colores, hasta formar la figura requerida. El otro telar, el de pie —llamado de cárcolas— fue introducido en América por los conquistadores españoles.
Según la visión de los mayas, el tejido y el parto están protegidos por una misma diosa, Ixchel (era diosa del amor, de la gestación, de los trabajos textiles y de la luna). “cada pregunta tiene su respuesta”, escucharemos que esa creencia se origina en que las mujeres —tanto para parir a sus hijos como para tejar con telar— adoptan similares posturas corporales. El tiempo es otra de las medidas: un tejido puede llevar de tres a ocho meses, sobre todo los huipiles.
Cada comunidad maya tiene su traje típico, tal como si se tratara de una bandera. Hay cerca de 300 huipiles, especialmente en la región del altiplano. Tienen diseños tanto para los hombres como para las mujeres, de uso diario y de uso ceremonial. En algunos pueblos hay trajes para bodas, comuniones, bautismos y funerales. Puesto a comprar alguna prenda en los mercados de Chichicastenango o Panajachel, El Viajero sabe que Es obligación el regateo. De esa esgrima verbal depende que podamos llevarnos de recuerdo a casa un tapiz por la mitad del precio.
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Categoría: Viajes a enero 20th, 2009

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